Famosos por su delicadeza, los tés blancos son una de las grandes especialidades de la provincia de Fujian (China). Otros países como India, Nepal o Indonesia también producen tés blancos excepcionales. Ver todos los tés blancos
El té blanco, el arte de la delicadeza
Los tés blancos, raros y preciados, nacieron en China, en la provincia de Fujian. Se pueden distinguir dos tipos de Grands Crus: Bai Mu Dan (Peonía Blanca) y Yin Zhen (Agujas de Plata). Estos últimos están compuestos únicamente por largos brotes plateados. La recolección de estos tés se realiza justo cuando el brote comienza a abrirse.
La elaboración de los tés blancos
El proceso de elaboración de un té blanco es bastante sencillo, ya que se puede resumir en dos palabras: marchitamiento y secado. 1. El marchitamiento : se realiza tradicionalmente al aire libre o en una habitación calefactada y bien ventilada. Todo el arte del plantador consiste en anticipar las condiciones climáticas y adaptar en consecuencia el momento de la cosecha. Para obtener una pérdida de agua comparable a la de otros tés, se deja que las hojas se marchiten durante mucho más tiempo sobre rejillas al sol o en salas ventiladas donde se controla la temperatura. 2. El secado : Las hojas se colocan en un secadero de aire caliente sobre rejillas o en cubetas. A continuación, el té se clasifica a mano antes de ser envasado.